sábado, 28 de febrero de 2009

La Paz rechaza informe de EEUU y afirma que DEA no volverá a Bolivia

Una incineración de coca ilegal en diciembre de 2007 (archivo) La Paz, 28 feb (ABI) - El gobierno de La Paz aseguró el viernes que la Agencia Antidrogas de EEUU (DEA) no volverá a Bolivia, al tiempo de rechazar tajantemente un informe del Departamento de Estado que denunció supuestas flaquezas de su lucha antidrogas. En tono de indignación, la administración del presidente progresista Evo Morales señaló que el Departamento de Estado miente y agrede al Gobierno de Bolivia cuando afirma que "con el apoyo político de lo más altos niveles del gobierno boliviano, los productores de coca continúan incrementando los cultivos, especialmente en los Yungas, donde la producción de cocaína se ha incrementado marcadamente". "El Informe maneja arbitrariamente las cifras referidas a la lucha antidrogas en Bolivia en el año 2008 sobre la base de estimaciones no corroboradas por ningún organismo internacional", señaló en una nota de respuesta la Cancillería boliviana. En un "Informe sobre la Estrategia para el Control Internacional de Narcóticos 2009", el Departamento de Estado indicó que Bolivia pasó de ser un país de "preocupación" a "gran preocupación", debido al exceso en el cultivo de coca, base para la fabricación sintética de cocaína. "El país andino sigue siendo el tercer productor de cocaína en el mundo, y es una zona de tránsito importante para la cocaína de origen peruano", apunta el informe, al tiempo de postular el retorno de la DEA al país sudamericano. Colombia y Perú, en ese orden, son los más grandes productores mundiales de hoja de coca. La Cancillería de Bolivia reiteró que mantiene inalterable su compromiso de combatir al narcotráfico con o sin la ayuda del Gobierno de los Estados Unidos, y subrayó que la DEA, expulsada del país andino en 2008 por sospechas de urdir un complot para derrocar a Morales, no volverá al país. Dijo que el informe de Washington conserva todavía la tozuda miopía de la burocracia antinarcóticos de la administración de George W. Bush, cuyas políticas de corte injerencista degradaron la relación bilateral. El viceministro boliviano de Defensa Social, Felipe Cáceres, aseguró, por otra parte, que el Estado realiza los todos esfuerzos para la erradicación de la coca excedentaria en el trópico de Cochabamba y en los Yungas de La Paz con el despliegue de 1.700 efectivos y la eliminación, en tres años, de más de 17.000 hectáreas de cultivos ilegales. "La Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) con más de 1.700 efectivos ha empezado la racionalización de cultivos excedentarios principalmente en el trópico de Cochabamba", emporio de la droga entre 1989 y 2003, detalló Cáceres. El funcionario boliviano sostuvo que el diagnóstico de EEUU, unilateral como el mecanismo de descertificación con que juzga los desempeños antidrogas de medio centenar de países, no consigna los logros de Bolivia entre 2006 y 2008. Cáceres afirmó que la FTC prosigue las tareas de erradicación con el fin de erradicar 5 mil hectáreas de coca excedentaria hasta fines de 2009. Un informe reciente de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico, que apoya los dichos de Cáceres, afirma que en los que va del año, se incautó de más de 600 toneladas de cocaína y marihuana en el país andino. "La próxima semana trasladaremos seis campamentos a la localidad de la Asunta (Yungas, donde se ha centrado el cultivo de coca excedentaria), eso significa que iniciaremos la racionalización voluntaria concertada. De esta manera el Gobierno nacional cumplir con la Ley (antidrogas) 1008, cumplirá y con los convenios internacionales", insistió Cáceres. El informe de Washington revela un incremento en la producción del alcaloide de 100 toneladas, en 2003, a 120 toneladas en 2008. Afirma que el cultivo de hoja de coca creció de 23.200 a 29.500 hectáreas" en el último tiempo. El gobierno de Morales viene de comprometer ayuda para el combate antidrogas de Bolivia en Rusia y Francia. Bolivia eliminó entre 1997 y 2005 más de 65.000 hectáreas de sembríos ilegales y 17.000 más en los últimos tres años, a un promedio de casi 6.000 al año. La expulsión de la DEA y otra agencia de EEUU, Usaid, a lo que sumó el retiro del embajador Philip Golberg de la legación de La Paz, a fines del año precedente, repercutió en el comercio bilateral, principalmente después que la administración Bush levantara las facilidades arancelarias a las manufacturas bolivianas, lo que el gobierno de Morales calificó de represalias.RedCentra/cc ABI