lunes, 8 de febrero de 2010

García Linera: el socialismo comunitario es un horizonte contrario a la barbarie, miseria y destrucción que genera el capitalismo


El vicepresidente, Álvaro García Linera, aseguró que es necesario construir una nueva sociedad: un socialismo comunitario (G. Jallasi, ABI)

La Paz, 7 feb (ABI).- El socialismo comunitario que impulsa el gobierno del presidente Evo Morales es un horizonte, un porvenir, un tipo de sociedad que hay que construir en el tiempo, contrario a la barbarie, la pobreza, la miseria y la destrucción que genera el capitalismo, afirmo el domingo el vicepresidente Álvaro García Linera.

El Vicepresidente boliviano argumentó que la nueva Constitución Política del Estado traza el camino que los bolivianos tienen que recorrer para construir una nueva sociedad, de manera pacífica y en democracia.

"Un socialismo comunitario por un solo motivo, porque la sociedad que hoy tenemos en el mundo es una sociedad con demasiadas injusticias, demasiada desigualdad", subrayó en una entrevista con los medios estatales.

Argumentó que en el mundo capitalista se mueren al año 11 millones de niños por desnutrición o por falta de dinero para salud, además que al menos 800 millones de personas no tienen suficiente alimento y cerca de dos millones carecen de los servicios básicos.

"Estamos hablando de algo diferente al capitalismo, que genera muerte abandono y pobreza", explicó.

Aseguró que ese Estado debe representar a todos al recordar que en Bolivia hasta 2005 no se construyó un Estado orgánico real, sino "un Estado de camarilla donde sólo unos pocos sectores, dominantes, construyeron el poder político", que no le interesó en dejar al margen a indígenas, trabajadores y mujeres.

"Ese era un Estado de pacotilla, un Estado aparente, porque no hizo el esfuerzo de representar y atender a todos", sentencio y aseguró que desde la llegada al poder de Evo Morales se ha intentado construir un Estado Real que represente a todos.

Dijo que la propuesta de socialismo comunitario, que también podría asumir cualquier otro nombre, se basa en las potencialidades, en la propia experiencia de las comunidades y de los pueblos indígenas que han resistido al capitalismo 500 años.

"En el fondo el socialismo comunitario va a ser la comunidad agraria a nivel del país, urbano y rural y del mundo. Tenemos entonces la semilla del socialismo comunitario, guardada, maltratada media seca, pero si alimentamos esa semilla que existe en Bolivia va a crecer un tronco poderoso, con frutos para el país y el mundo", justificó.

Reconoció que ese proceso puede durar años, décadas y hasta siglos, pero que su consolidación dependerá de la lucha de los pobres, de las clases medias y de todos los sectores de la sociedad.

Explicó que en Bolivia esa transición, ese puente, entre el capitalismo y el socialismo comunitario tiene la forma del Estado Plurinacional que es un gobierno de los movimientos sociales, con dos pilares fundamentales: las comunidades indígenas campesinas y el movimiento obrero organizado.

A su juicio, ambos pilares deben unificar a todos los sectores sociales, clases medias y empresarios en base a la experiencia y los resultados para garantizar un tránsito democrático al socialismo comunitario.

"El capitalismo es un suicidio lento, es capaz de matar, destruir con tal de generar ganancias. No le importa si hace desaparecer bosques, naciones, pero si da riqueza sirve", puntualizó al justificar la necesidad de un socialismo comunitario.

"Es una necesidad, pero cuánto tardaremos, cuantos tropezones tendremos. No lo sabemos. Lo que sí está claro es que ir atrás es un suicidio. Es declarar la extinción de la naturaleza y del ser humano. Por su subsistencia estamos obligados a construir un socialismo comunitario", urgió.